Observo y siento energías que recorren mi cuerpo negativas, positivas, vengativas, dañinas, cariñosas algo absolutamente perceptible para otros seres algo que nadie siente, cuando una mirada te observa. Inteligentemente personas de toda clase pasan observadas observando cada rincón de ti mismo, cada parte de ti, intentando saber algo más, la mayoria de veces sin éxito sólo tú tienes ese don, o esa mala pata para ver a las personas. Tu interior desprende belleza y reclamas que así fueran todos, pero suele ser deprimente ver que en cada persona es distinto y sueñas con un mundo en el que la bondad y la belleza de los seres fuera el papel predominante en cada uno, y que la maldad no existiese. Aún así, saber que por algún lugar existen y seguramente están a tu alrrededor, a tu vera, siguiendo tus pasos, y acompañandote siempre esas personas de las que en algún momento las has sentido como algo tuyo como tus mejores compañeras y amigas, a esas, solo a esas podría ponerles un nombre. El no...